La mejor manera de reducir los efectos de la gripe es a través de la vacunación anual. Las vacunas contra la gripe son seguras y eficaces. Si bien la aparición de efectos secundarios leves es posible, una persona no puede contraer gripe mediante la aplicación de una vacuna.1
El mejor momento para vacunarse es octubre o noviembre, pero también puede hacerlo en diciembre, o incluso más tarde. Por lo general, la temporada de gripe comienza ya en octubre, y comúnmente llega a su punto máximo en febrero, si bien puede continuar hasta mayo.1
Todos los años se desarrollan diferentes tipos de cepas de virus que causan la gripe. La vacuna contra la gripe es producida todos los años para ajustarse a estas cepas específicas y detener su capacidad de causar la infección.1 Debido a que los virus que circulan cada temporada cambian a menudo, es importante vacunarse todas las temporadas para obtener la mejor protección.
Todos conocemos a alguna persona que necesita vacunarse contra el virus de la gripe este año. De hecho, es probable que usted o un familiar pertenezca a uno de los grupos para los que los funcionarios de la salud recomiendan la vacuna contra la gripe.
Si bien casi todas las personas pueden beneficiarse al vacunarse contra la gripe, se recomienda la inmunización anual a más de 200 millones de estadounidenses por año. Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (Centers for Disease Control and Prevention) de los EE. UU. la recomiendan a personas con alto riesgo de desarrollar complicaciones causadas por el virus de la gripe y a aquéllos con mayores probabilidades de contagiar el virus a personas de riesgo.1
Los grupos de riesgo son:1
Nota: Los niños menores de 9 años que reciben la primera vacuna contra la gripe por primera vez deben recibir dos dosis con aproximadamente un mes de separación.1
Algunas personas no deben vacunarse, o primero deben conversar con su prestador de atención médica. Esto incluye a:1